Casas Viejas: geografía de la tragedia 75 años después

Reseña del artículo de Daniel Pérez publicado por La Voz Digital, el 12 de enero de 2008.

Benalup conmemoró ayer los tres cuartos de siglo de los terribles sucesos que marcaron para siempre la Historia de España.  La antigua sede de la CNT, en la que se fraguó el levantamiento anarquista, es hoy un bar cerrado. El cuartel, una residencia familiar, con geranios y madreselvas que desbordan las jardineras. La geografía de la tragedia, salvo por alguna referencia intemporal el perfil de un cerro, el trayecto obstinado de una calle, las palmeras, resulta prácticamente indistinguible. Pero su huella persiste, despiadada y tenaz, en la memoria colectiva de toda una generación. La respuesta, casi atávica, que da Juan Pérez Silva, el hijo de la Libertaria, a tanto recuerdo mitificado, es así de sencilla: «La sangre habla y el pasado lo llevamos en la piel. Ya podemos escondernos en el fin del mundo. De eso nadie puede escapar».