Nombres y segregación de Benalup-Casas Viejas

El nombre de un municipio, su topónimo, es el primer referente que identifica a un pueblo frente a otros, localizándolo en un espacio geográfico determinado y asignándole un marco histórico propio. Es, por tanto, un elemento esencial en la configuración de su identidad.

Existen pueblos con nombres cargados de gran significado histórico, y es tal la relevancia de estos nombres que incluso llegan a superar las fronteras de su propio término municipal y se convierten en auténticos hitos históricos. Sin duda, este el caso de Benalup-Casas Viejas.

El lugar donde actualmente se asienta la comunidad ha pasado por diversas situaciones históricas que han determinado sus distintas denominaciones, en una especie de balbuceo existencial desarrollado a lo largo de múltiples etapas –algunas de ellas conflictivas— que ha desembocado en su constitución como municipio independiente, su momento de madurez, y que, tras unos años de autonomía municipal, ha propiciado la adopción del nombre que mejor lo significa.

El término Benalup proviene de la alquería denominada con ese mismo nombre, en la que existe una Torre o Castillo construido en el periodo islámico, sin que se tengan noticias ciertas del momento de su construcción. Alzado en las cercanías de Medina y perteneciente a la Cora de Sidonia, el lugar actuaría como punto estratégico de vigilancia, promoviendo a su alrededor un área de aprovechamiento agrícola y ganadero.

Tras la conquista de Medina por Alfonso X, el Rey Sabio –no con poco trabajo—hizo lo propio con el castillo de Benalup.

El primer documento del que tenemos noticia en el que aparece la denominación de Benalup es el privilegio real rodado de Alfonso X, por el que hace donación a Fray Juan Martín, obispo de Cádiz, y al Cabildo de su Iglesia, de “la alquería que dizen Benalup” (Murcia, 9 de septiembre de 1271), al objeto de favorecer la consolidación de la nueva sede episcopal en la ciudad de Cádiz, que sustituía a la antigua asidonense. Su condición de territorio fronterizo impedirá el desarrollo económico y el establecimiento de una población estable en esta demarcación.

El 10 de octubre de 1422, Don Alonso, obispo de Cádiz, y Diego Martínez, racionero, procurador del Deán y cabildo de la citada Iglesia, venden el “castillo que dizen de Benalú” a Pedro González de Medina, tesorero de la Iglesia de Sevilla. El 18 de marzo de 1439 el Concejo de Medina Sidonia compra a Pedro González de Medina “todo el castillo de Benalú”. Desde este momento hasta el instante de su segregación, el territorio pertenecerá al municipio de Medina Sidonia.

Sobre el origen del nombre de Benalup existen diversas conjeturas no confirmadas. Por una parte, es posible una etimología romana derivada de “Pennalupi”, cuyo significado sería “peña del lobo”; esta denominación pasaría al árabe en la forma de “Benilup”, traducida por “hijo del lobo”. Por otra parte, es posible apuntar un origen causal derivado del nombre de la familia o dinastía musulmana que habitaba en el castillo.

Pero donde realmente se sitúa el actual núcleo urbano de Benalup es el “sitio conocido por Casas Viejas”. Las primeras noticias documentadas que tenemos del nombre de Casas Viejas son del siglo XVI, referidas a una venta y una ermita existentes en el citado sitio. La ermita de Nuestra Señora del Socorro en el sitio de Casas Viejas fue fundada por Fray Domingo de Tebas, según su testamento otorgado ante Juan Fernández en 1555, tiempo al que se refiere la edificación de la ermita. En 1680, el obispo de Cádiz, Juan de Isla, fundó una capellanía rural que debía servirse en esta ermita para administrar los sacramentos a las “muchas gentes que concurren de los cortijos cercanos”. Un poco antes, en 1570, se había establecido la hermandad de la Santa Yedra. También tenemos noticias de la parada que hizo el rey de Portugal, don Sebastián, en la venta llamada de Casas Viejas en el año de 1579, viajando de Gibraltar a Medina; allí se le dio de comer a él y a los que con él venían “espléndidamente, y estuvo aquello tan bien puesto que se alegró mucho”. Se trata, por tanto, de una venta y de una ermita erigidas en un lugar de paso en el camino que conducía —por el interior— desde Medina a Tarifa o Gibraltar, vadeando el río Barbate, y siguiendo tradicionales itinerarios usados por los pueblos que —desde la prehistoria— circularon por estas tierras.

Durante el trienio liberal se planteará la formación de una nueva población en el “sitio de Casas Viejas”. Uno de los últimos proyectos que —siguiendo la tradición ilustrada— pretendía poner en rendimiento las tierras, mediante el establecimiento de nuevas poblaciones que revitalizaran los territorios mal aprovechados. El proceso fue largo e infructuoso en cuanto que no se pudo establecer una población planificada con criterios racionales como pretendía la Diputación desde posiciones progresistas, contando siempre con la oposición del Ayuntamiento de Medina Sidonia, que veía en este proyecto la merma de su territorio y de sus privilegios. La realidad, en cambio, se mostró tozuda y, poco a poco, de forma desordenada, la nueva aldea se fue desarrollando.

A principios del siglo XX, Benalup-Casas Viejas ya cuenta con un núcleo poblacional importante y cierta estructura como pueblo. El asentamiento se realiza sobre el mencionado “sitio conocido por Casas Viejas”, lugar diferente del que ocupa la antigua alquería y el castillo de Benalup, que sigue conservando su primitivo nombre. El origen del topónimo Casas Viejas lo desconocemos, aunque no es necesario hacer la fácil interpretación que el nombre nos indica.

El 6 de octubre de 1926, un expuesto del Alcalde del Ayuntamiento de Medina Sidonia señala que “una gran parte del vecindario de la aldea de Casas Viejas, desea se adopte como nombre de dicha aldea el de Benalup de Sidonia ”. Las razones aducidas son, por una parte, la existencia de otros pueblos con el nombre de Casas Viejas y, por otra, no sin cierta ligereza histórica, “que sólo una pequeña parte de la aldea se halla en el sitio donde en lo antiguo existían unas casas viejas”. La afirmación es errónea, pues la aldea no está establecida en la conocida como Dehesa de Benalup o en el lugar donde se encuentra el castillo y la antigua alquería, sino en el sitio conocido de manera singular con el nombre de Casas Viejas. En cualquier caso, se abre un plazo de información pública de treinta días a consecuencia del mencionado expuesto y, al no producirse reclamación alguna, el 31 de diciembre de 1926, la Comisión Permanente Municipal acuerda se denomine a la aldea “Benalup de Sidonia recuperando su antiguo nombre”. Nunca habíamos visto nombrado la alquería, el castillo o la dehesa con el apellido de Sidonia, pero sin duda, se pretendía que el nuevo nombre del pueblo tuviera una mayor “sonoridad histórica”, quedando, a través del topónimo, vinculado y dependiente de Medina Sidonia.

Es necesario deshacer el error común por el cual se ha creído siempre que el nombre del pueblo fue cambiado a raíz de los Sucesos del año 1933. El 14 de abril de 1931 se instaura en España la Segunda República y, de manera espontánea, se vuelve a aplicar al pueblo el topónimo de Casas Viejas. El 6 de junio de 1931 se llega a un nuevo acuerdo municipal por el que “se restablece el nombre secular de Casas Viejas”. En enero de 1933 se producen en Casas Viejas los lamentables sucesos que originan una dramática represión con numerosas víctimas del pueblo por llevar a cabo una revuelta popular con el objeto de implantar el comunismo libertario, siguiendo la convocatoria que a nivel nacional había realizado la CNT y que resultó ser un fracaso. Los sucesos de Casas Viejas, independientemente del dolor y el trauma inolvidable que ocasionan en la población, son considerados como uno de los factores que desencadenan la caída del Gobierno de Azaña y un preludio de lo que será luego la trágica Guerra Civil española. Casas Viejas, a partir de entonces, es un nombre emblemático que trasciende sus límites naturales para convertirse en un símbolo para muchos.

Con el triunfo del levantamiento militar en nuestra zona a partir de julio de 1936, se comienza a denominar al pueblo como Benalup de Sidonia, alternándose indistintamente con el de Casas Viejas. Será una vez terminada la Guerra Civil cuando se imponga definitivamente y de modo oficial el nombre de Benalup de Sidonia, intentando olvidar así todo lo significado en el nombre de Casas Viejas. Sin embargo, popularmente, se ha venido usando este nombre indistintamente con el de Benalup de Sidonia, y así aparece incluso en distintos planos del lugar.

Una vez segregado y constituido el nuevo municipio por Decreto 63/1991, de 20 de marzo, de la Junta de Andalucía, publicado en el BOJA número 22, de 26 de marzo de 1991, el pueblo pasa a denominarse Benalup a secas, eliminando de esta forma las trabazones que mantenía en el nombre con el municipio de Medina Sidonia, al que había pertenecido hasta entonces y que —en distintos momentos de su historia— se había opuesto a su constitución autónoma.

El Decreto 128/1999 de la Junta de Andalucía, de 18 de mayo de 1999, publicado en el BOJA número 66, del 10 de junio de 1999, finaliza este proceso determinando la actual denominación de Benalup-Casas Viejas.

El nombre de Casas Viejas es, evidentemente, el más conocido en esferas que trascienden los límites territoriales de la población, sobrepasando incluso los límites nacionales y, como he señalado, otorgándole al pueblo gran proyección exterior. El nombre de Benalup atiende a razones históricas de mayor antigüedad, sin duda, e impregna al topónimo con sus propias señas de identidad en el devenir histórico. El castillo y la alquería origen de parte de la actual denominación sólo tuvieron por nombre el de Benalup, lo que legitima la desaparición de cualquier referencia a Sidonia en la denominación, referencia que conlleva, además, unas connotaciones de dependencia de las que el nuevo municipio se ha desligado, entablando otras relaciones más acordes con su realidad actual y más beneficiosas para ambos municipios.

El nombre actual de Benalup-Casas Viejas es, pues, conforme con su realidad histórica, con la imagen de su proyección exterior, y con su memoria.

Antonio Rodríguez Cabañas

Fuentes:
Archivo Municipal de Medina Sidonia
Archivo General de la Diputación de Cádiz

Bibliografía:
MARTINEZ Y DELGADO, Francisco.: Historia de la ciudad de Medina Sidonia. Revista Médica. Cádiz, 1875
RODRÍGUEZ CABAÑAS, Antonio.: BENALUP (CASAS VIEJAS).Colección de Historia de los pueblos de la provincia de Cádiz. Diputación de Cádiz, 1985